lunes, 13 de mayo de 2013

PUEDO PORQUE PUEDO! (2)


Emprender una nueva aventura sin duda es algo excitante. Y me llenaba aún más de satisfacción el saber que me convertiría en el productor de una importante editorial. Pero una cosa es desear algo y otra tener la capacidad para realizar lo que anhelamos. Más sin embargo, siempre he creído que si deseas algo es señal de que puedes hacer lo que deseas. Todo es cuestión de que creas en tí y te lances a la aventura, dispuesto a pagar el precio que te habrá de exigir la vida para entregarte lo que anhelas.
Me sentí sumamente emocionado cuando tuve la videocámara en mis manos. Como niño en día de navidad, abrí la caja y sin tomarme la molestia de leer el instructivo, me dispuse a hacer mi primera prueba de filmación. La verdad no fue nada dificil, así que pensé que este asunto sería relativamente fácil.
Un par de semanas después de adquirida la videocámara, ya me sentía como un auténtico profesional
dispuesto a realizar un excelente trabajo. Había estudiado muchos tutoriales en YouTube, así que tenía la plena confianza en que todo saldría bien.
Mi amigo Don Jaime estuvo de acuerdo con el bosquejo que le mostré de cómo sería el trabajo, ya que incluso utilizaría un chroma key, para otorgarle un toque más contemporáneo al proyecto. Así que sin mayores preámbulos, contrató a un par de chicos para cantar en el video y se fijó la fecha de la primera sesión de filmación.
Todo me pareció perfecto. Los chicos cantaron muy bien. Se grabaron cinco temas en una sola sesión. Y no hubo ningún contratiempo importante. Más al llegar a casa se me presentó el primer problema. No me fue posible bajar los videos a mi lap. Ni idea tenía de cómo hacerlo. Busqué asesoría en YouTube, pero no entendí absolutamente nada. Me invadió de inmediato el estrés siéndome imposible conciliar aquella noche el sueño. Debía encontrar la forma de solucionar el problema. Recordé a uno de mis amigos que trabajaba con videos y le llamé. Me dió una explicación del porqué no podía bajar los videos a mi lap, la cual no entendí en absoluto, pero se ofreció a ayudarme con el trabajo, cobrándome una módica suma por bajarme los videos a una USB y que me fuera fácil ya laborar con ellos en el trabajo de edición.
Una vez que mi amigo me dio la USB con los videos me dí cuenta que mi calvario apenas comenzaba, porque mi lap tenía una memoria tan pobre, que le era demasiado dificil manejar todo el proceso y se trababa más de la cuenta, haciéndome imposible la realización óptima de mi trabajo. La única salida posible era... comprar un PC con buena capacidad, incluyendo una buena tarjeta de sonido, video y no se cuantas cosas más. Así que utilizando la tarjeta de crédito, adquirí una nueva computadora que me permitió confiar en que todos mis problemas quedarían resueltos. Pero... lo peor estaba aún por llegar.